lunes, 9 de noviembre de 2009

Una comunidad viva

Emigrar por motivos económicos o políticos es una de las situaciones más duras que podemos vivir.

Nadie emigra sin que medie el reclamo de alguna promesa ¿cuál es la promesa-reclamo que existió para los españoles que emigraron a Argentina en 1939 o en las décadas de los 40 y de los 50? La más simple de todas: la promesa de poder vivir una vida digna. Dignidad que en España se les negaba por estar perseguidos por sus opiniones políticas, por no tener libertad o por no tener un trabajo del que poder vivir.

Todos somos inmigrantes. Al ciudadano no lo constituye la naturaleza, ni el territorio, ni la sangre. Para ser ciudadano es preciso emigrar, de la naturaleza a la historia; es preciso inmigrar del territorio al derecho, del país a la libertad. Se nace natural y lugareño de alguna parte, pero se hace, se llega a ser ciudadano.

Argentina acogió a los españoles con los brazos abiertos. A pesar de ello los emigrantes necesitaban crear espacios en los que poder alimentar parte de las raíces perdidas y sentir la solidaridad de quienes se encontraban en su misma situación.

Esta función la ha desempeñado el Centro Burgalés en Buenos Aires que fue creado en 1917. En el año 2009, gracias a la actuación conjunta de Ayuntamiento, Diputación, Junta de Castilla y León y Caja de Burgos, se han remodelado las instalaciones solucionando los graves problemas de mantenimiento que venía sufriendo el centro a consecuencia de las graves crisis económicas y sociales que han asolado Argentina en los últimos años.

Para celebrar esta refundación, y también para conmemorar el aniversario de la operación Añoranza, pionera iniciativa del Ayuntamiento de Burgos, el centro burgalés ha querido que todos los alcaldes vivos de la democracia asistiéramos a estos actos.

Esta expresión de estabilidad y continuidad es una imagen muy querida y solicitada. No podíamos negarnos a esta invitación contribuyendo con ello a que los burgaleses en Buenos Aires perciban que la política de apoyo y solidaridad con ellos está garantizada por el acuerdo de todos los partidos políticos con representación municipal.

1 comentario:

Reyes dijo...

¡Ah, perdón!, usted tenía razón. Vaya por delante mi admiración a todos los emigrantes que, con valentía, lo dejan todo sin ningún cheque delante.
No voy a repetir el comentario que, en su momento, hice a esta entrada, porque no tengo ganas de "reproducirme". Sólo voy a resumir lo que opinaba al respecto: ni era apropiado el momento ni,aún menos,la compañía. Hay consensos de doble filo. En éstos siempre se cortan los mismos.