miércoles, 17 de febrero de 2010
El PSOE rechaza de plano el acoso de la Junta sobre Caja de Burgos
Luis Escribano Reinosa, concejal en el Ayuntamiento de Burgos, secretario general de la Agrupación Municipal del PSOE y, a su vez, consejero en Caja de Burgos, ha salido al paso de las declaraciones del vicepresidente de la Junta y consejero de Economía, Tomás Villanueva, en las que adelantaba que la administración regional impedirá a Caja de Burgos formar parte del grupo Banca Cívica, junto con las Cajas de Navarra y Canarias.
Esta es la declaración que ha realizado Luis Escribano, en el transcurso de una rueda de prensa que se ha celebrado esta misma mañana, a un día de que se reúna el Consejo de Administración de la caja burgalesa para dar el visto bueno a la constitución del nuevo grupo de Banca Cívica.
1.- Las declaraciones del Sr. Villanueva suponen un ataque en toda regla a la autonomía en la toma de decisiones a la que tiene pleno derecho Caja de Burgos, una presión intolerable sobre los componentes de su Consejo de Administración y una descalificación completa de su estructura profesional, de su dirección técnica y de todos sus órganos de Gobierno.
2.- La forma con que ejerce el Sr. Villanueva con Caja de Burgos su competencia consiste en dictarla, a través de los medios de comunicación, órdenes y mandatos para reprocharle después que no los obedezca. Con sus declaraciones constantes desde hace casi dos años, viene obstaculizando y desestabilizando el buen funcionamiento de la entidad.
3.- Pero ni siquiera esto es lo peor. En sus últimas declaraciones, ha anunciado su rechazo político al proyecto de Banca Cívica, con lo que parece anunciar que vetará el acuerdo que está a punto de tomar Caja de Burgos. Haciéndolo así pretende amedrentar y coaccionar al Consejo para que este desista de seguir adelante con sus planes. Se trata de un auténtico acorralamiento y una obstrucción sistemática a todo lo que libremente pudiera intentar Caja de Burgos.
4.- Esto supone un ataque sin precedentes a la consolidación, desarrollo e incluso viabilidad de una entidad burgalesa de excepcional importancia para la ciudad y la provincia. Están en juego, además de los más de 900 empleos directos, la pervivencia de un elemento importantísimo para el resto de la economía y una Obra Social y Cultural más que encomiable.
5.- El colmo es que afirme que no hay correspondencia entre los intereses regionales y lo que pretende Caja de Burgos. Negamos de forma absoluta que esto pueda ser así. Afirmamos rotundamente que todo lo contrario: Caja de Burgos, con un proyecto sólido, colaborará con la economía de Burgos y demás zonas donde intervenga como parte y al servicio de los intereses de la región y de España.
6.- Posiciones como las de Villanueva sólo sirven para obstaculizar la vertebración y cohesión de una región que no está sobrada de ninguna de las dos.
7.- Con esta declaración, expresamos nuestra alarma, alertamos a los burgaleses y pedimos a cuantos tienen responsabilidades públicas, desde el alcalde -que debería expresar inequívocamente el rechazo de la ciudad a esta política de la Junta- hasta el presidente Sr. Herrera, que podría, si quisiera, ordenar su modificación inmediata. Es imprescindible que se pronuncien cuanto antes. Los burgaleses tienen derecho a saber lo que piensan.
sábado, 21 de febrero de 2009
La importancia de Burgos no depende de la fusión de las Cajas
Nuestra economía, y no la fusión de las Cajas, es la que nos convierte, de hecho, en la capital financiera e industrial de Castilla y León. Las Cajas de Burgos deben decidir lo mejor para su futuro y para salvaguardar los intereses de sus impositores y de la sociedad a la que sirven. En esta decisión, han de primar los criterios económicos y no los políticos.
Son muchos los expertos en finanzas que vaticinan que, en el futuro, las 45 Cajas de España quedarán reducidas a menos de seis importantes, y un número inconcreto de pequeñas entidades con una capacidad limitada para atender, a precios elevados, las necesidades de las familias y de las pequeñas empresas.
Si las Cajas de Burgos quieren tener capacidad económica real para resolver los problemas de nuestra ciudad y de nuestras empresas a unos precios competitivos, y seguir consolidando y desarrollando una obra social cada vez más ambiciosa e importante para la provincia, deben buscar alianzas con otras entidades.
En mi opinión, este proceso, si así se decide, se debe desarrollar con Cajas de otras regiones. En el felizmente finiquitado proceso de integración de las Cajas de Ahorro de Castilla y León nadie ha sido capaz de explicar las presuntas necesidades económicas que lo justificaban. Son motivos estrictamente políticos. A los burgaleses no nos interesa este proceso porque las Cajas de Burgos son las que más pierden y no ganan nada.
Caja Castilla la Mancha y Unicaja -cualquiera de ellas es mayor que Caja de Burgos y Cajacírculo juntas- han iniciado conversaciones para unirse. Para ello, cuentan con el beneplácito de las autoridades políticas de Andalucía y de Castilla la Mancha. Este es el camino.
La Junta de Castilla y León se niega a autorizar este tipo de alianzas con otras Cajas que no sean de la región. Esta es la dificultad que hay que vencer para que las Cajas de Burgos puedan defender sus intereses con criterios exclusivamente económicos. Cualquier decisión que se adopte debe garantizar el menor coste social posible y que la obra social permanezca vinculada a la ciudad y a la provincia.
domingo, 8 de febrero de 2009
La integración de las Cajas no es el principal problema de Castilla y León
Supongo que esta afirmación es compartida prácticamente por todos los ciudadanos, incluidos los procuradores regionales.
Sin embargo, el reflejo que este asunto tiene en los medios de comunicación y la atención que está mereciendo en diferentes instituciones parece indicar todo lo contrario. Tal vez ello sea una confirmación de ese dicho que afirma que en política el tiempo que se dedica a los asuntos es inversamente proporcional a su importancia.
Este proceso está generando unas tensiones y fracturas sociales muy importantes. Partidos políticos y organizaciones sindicales divididas, enfrentamientos territoriales agudizados e importantes pérdidas de energías que se distraen de la gestión ordinaria de la vida política y de las entidades financieras, son los resultados obtenidos hasta ahora en este proceso.
Repito lo que he dicho hace tiempo; lo más razonable es cerrar inmediatamente este proceso y dejar que cada Caja reflexione sobre su presente y sobre su futuro teniendo en cuenta exclusivamente los intereses de sus impositores sin que inconfesados intereses políticos modifiquen decisiones que deben estar inspiradas, exclusivamente, en criterios económicos y de gestión empresarial.
jueves, 5 de febrero de 2009
Herrera anima a los burgaleses en contra de la integración de las Cajas de Ahorro
Si algún burgalés tiene todavía dudas sobre el proceso de integración de las Cajas de Ahorro puede leer la entrevista a Herrera que hoy publica Diario de Burgos y comprobará que todo el proyecto tiene como único sustento una fe ciega en sus palabras. Ningún argumento racional, ninguna idea.
Dice que hay que dotar a Castilla y León de un sistema financiero más fuerte y comprometido con la región. No dice para qué ni los objetivos que se pretenden alcanzar. Tampoco dice por qué estos inconcretos objetivos no serían alcanzables si se pretendieran integraciones con otras entidades que no son de Castilla y León. También podrían plantear las entidades financieras presentes en la región que obtienen sus pasivos aquí si el presidente de la Comunidad no las considera comprometidas con Castilla y León que sería tanto como invitarlas a que dejaran de trabajar en nuestra comunidad autónoma.
Habla de respeto y, incumpliendo su papel institucional, critica a Caja del Círculo por actuar autónomamente.
Además se muestra intolerante y da la razón a los que dicen que este es un proceso impuesto cuando afirma que “no vamos a consentir la preferencia que algunos expresan en voz baja de buscar alianzas con cajas de otras comunidades”. Si lo que Herrera pretende es el fortalecimiento de las cajas ¿qué problema puede existir en que Caja de Ávila llegue a acuerdos con Caja de Madrid si así le interesa?. Yo no tengo dudas de que a Burgos le resultaría más interesante llegar a acuerdos con otras cajas de ahorro que fueran mejores que las nuestras y que nos aportaran nuevos mercados antes que integrarse con aquellos con los que compartimos espacios y riesgos.
Herrera, una vez más, proporciona argumentos en contra del proceso de integración de las Cajas de Ahorro que él propone.
viernes, 5 de diciembre de 2008
Provincianismo
La Consejera de Hacienda de la Junta de Castilla y León, sibilinamente, ha llamado provincianos a todos los burgaleses que ayer se manifestaron en contra del proceso de integración de las Cajas de Ahorro en Castilla y León.
Es la Consejera la que precisamente ha dado muestras de provincianismo, igual que Herrera, al querer limitar nuestro horizonte al ámbito de nuestra región.
Precisamente uno de los argumentos de los que se oponen a este proceso es que se respete que las Cajas de Burgos puedan tomar sus decisiones teniendo en cuenta exclusivamente la racionalidad económica, los intereses de sus impositores y de la sociedad en la que desarrollan sus actividades.
Por este motivo muchos defendemos que si fuera necesario unirse con otras entidades financieras esta integración o colaboración no se limite a las Cajas de Castilla y León y puedan establecerse relaciones con Cajas de otras comunidades autónomas.
Ciertamente la torpeza de la Consejera es de libro. Su provincianismo es mayúsculo. Su torpeza es la peor ayuda que pueden encontrar aquellos que defienden el proceso de integración de las Cajas de Ahorro de Castilla y León.
domingo, 16 de noviembre de 2008
¿Qué opinión le merece el proyecto de integración de las cajas de ahorro puesto en marcha en Castilla y León?
La crisis financiera internacional está suponiendo una auténtica convulsión de los mercados obligando a las entidades financieras responsables a adoptar posiciones que garanticen su eficiencia y estabilidad para el futuro. Afortunadamente, las Cajas de Ahorro burgalesas se encuentran, así lo indican los datos oficiales, entre aquellas que mejores indicadores poseen, por lo que están en óptimas condiciones para adoptar sus decisiones sin presiones indeseables ni urgencias derivadas de una mala situación.
Se ha presentado una idea que concierne a las seis cajas de Castilla y León. Se trata de un proyecto con luces y sombras y que sólo será válido en el supuesto de que las seis lo acepten, lo que también tiene sus dificultades.
Las Cajas gozan de autonomía plena en su gestión y deben rechazar cualquier intromisión. Es el momento de la responsabilidad y la seriedad. Han de analizarse con rigor los datos económicos y la realidad que vivimos para tomar la decisión que mejor defienda los intereses de Burgos, los únicos a tener en cuenta, huyendo de elucubraciones sobre espacios económicos inexistentes o de intereses políticos miopes. Acéptese lo que a Burgos interese y rechácese lo que no. Sin matizaciones.
La economía burgalesa siempre ha pivotado sobre nuestras relaciones con los ejes Madrid-Irún y el corredor del Ebro más que con otras provincias de Castilla y León. Este proceso también debe servir para consolidar estas relaciones.
No es el momento de discutir sobre el lugar en el que se fijará la sede de este nuevo órgano que se pretende crear porque todavía está por ver si este proyecto prospera. En todo caso, no es un tema irrelevante. Son muchos los empleos afectados, tiene gran importancia la cercanía a los centros de decisión y afecta a sensibilidades que están a flor de piel sobre el concepto de Comunidad y los agravios y divisiones que se crean por existir un centralismo asfixiante. Por este motivo, si este proyecto continúa, se debe conocer con antelación a la toma de decisiones definitiva la ciudad que se propone como sede central, pues ello puede ser determinante. Los burgaleses tenemos la palabra. Decidamos lo que nos interese.