lunes, 16 de noviembre de 2009
La educación infantil en Burgos
La educación infantil constituye la etapa educativa con identidad propia que atiende a niñas y niños desde el nacimiento hasta los seis años de edad. Su finalidad es la de contribuir al desarrollo físico, afectivo, social e intelectual de los niños atendiéndose progresivamente al desarrollo afectivo, al movimiento y los hábitos de control corporal, a las manifestaciones de la comunicación y del lenguaje, a las pautas elementales de convivencia y relación social, así como al descubrimiento de las características físicas y sociales del medio en el que viven. Además se facilita que niñas y niños elaboren una imagen de sí mismos positiva y equilibrada y adquieran autonomía personal.
Esta etapa de la educación es vital para la conciliación de la vida laboral y familiar.
En Burgos existe un gran déficit de plazas de educación infantil en su primer ciclo. Sólo 12 de cada 100 niños de 0 a 2 años tienen posibilidad de escolarizarse en las dos escuelas dependientes de la Junta de Castilla y León, tres municipales y dos privadas homologadas.
El Ayuntamiento de Burgos debe aprovechar el dinero que le va a transferir el Gobierno de España a través del Plan E para paliar esta grave carencia. El barrio de El Pilar, Fuentecillas, Gamonal y Copras y Barriada Inmaculada son barrios en los que existe una gran demanda de plazas y podrían acoger una nueva escuela infantil municipal.
sábado, 20 de junio de 2009
Frente al vandalismo educación cívica, presencia policial y reparación inmediata
Es un problema importante que no tiene fácil solución. No es tiempo para el desánimo, sino el momento de demostrar una firme voluntad de defensa del patrimonio público.
sábado, 2 de mayo de 2009
El Ayuntamiento no debe asumir las escuelas infantiles mientras no se garantice un servicio público de calidad
Los servicios públicos que han sido transferidos se gestionan bastante peor que antes. Hoy, en Castilla y León, cualquier profesional o usuario del sistema educativo o de la sanidad pública añora los tiempos en que estaban dirigidos por el Gobierno de la Nación.
El problema no reside en Valladolid o en el consejero Villanueva que, por cierto, es el más eficiente de todos los miembros de gobierno regional. El problema es estructural y radica en la concepción que se tiene de la política. Se ha apostado por órganos centralizados e hiperpolitizados al servicio del partido gobernante.
La política local española no es homologable a la media Europea. La Administración General del Estado representa el 53,5% del gasto del sector público, las Comunidades Autónomas suponen el 33,4% y los ayuntamientos el 13%, cifra igual a la de 1988, mientras que la media de la Unión se sitúa por encima del 20%. El gasto local anual por habitante en España es de 740 euros, mientras que en Holanda, Italia, Reino Unido, Austria, Francia o Irlanda se sitúa por encima de los 2.000 euros.
Muchos servicios públicos los puede prestar con mayor eficiencia el Ayuntamiento de Burgos que la Junta de Castilla y León. La aplicación de los principios de autonomía, suficiencia financiera y subsidiariedad que se incluyen en la Carta de Autonomía Local implica que se deben traspasar competencias en favor de las Corporaciones Locales en materias tales como seguridad ciudadana, justicia local o de proximidad, empleo, vivienda, cultura, educación, desarrollo sostenible, derechos sociales y prestaciones básicas de servicios sociales e integración social de inmigrantes.
Sin embargo, el Ayuntamiento de Burgos no debe asumir las escuelas infantiles que la Junta quiere transferir, porque no existe la seguridad de que vengan acompañadas de los recursos económicos suficientes ni de las garantías necesarias para evitar que se privatice este servicio público.
El PP no cree en el valor educativo de las escuelas infantiles cuando las adscribe a la Consejería de Familia. Las considera un recurso social incómodo a privatizar para reducir costes. Esto es lo que subyace tras la propuesta de transferencia a los ayuntamientos y, por este motivo, no se puede aceptar.