Hace años que se intenta, con todos los medios necesarios, transmitir la idea de que este proyecto, vital para la ciudad de Burgos, se está realizando porque la Junta de Castilla y León está haciendo un favor a la ciudad por ser burgalés su presidente.
Por este motivo voy a aclarar, una vez más, dos cuestiones. En el solar de caballería se está ejecutando una infraestructura cultural de referencia mundial que exige 200 millones de euros de inversión gracias a que existió un gobierno del PSOE en la ciudad de 1999 a 2003. Si no hubiera existido este gobierno, ahora se estarían construyendo viviendas en el solar de caballería, un museo de 500 m2 en Ibeas, y el hospital de la Concepción sería una sala de exposiciones en cuyas huertas tendríamos un palacio de congresos que no serviría como auditorio. Quien tenga dudas, las puede despejar revisando el Plan General vigente desde el 2 de julio de 1999 y los debates regionales y municipales de esos años.
En enero de 2001, alcancé un acuerdo con el consejero Tomás Villanueva y el presidente Juan José Lucas por el que la Junta de Castilla y León asumía la propuesta que hice en nombre de la ciudad.
Es dichosa la rectificación de Herrera y del PP de Burgos. No están haciendo un favor a la ciudad. Están siendo inteligentes haciendo valer esta propuesta para aprovechar al máximo posible todo el potencial científico, social y económico de los yacimientos de Atapuerca y su proyecto de investigación. Si el debate se centrara en volumen inversor, otras ciudades de Castilla y León han recibido inversiones más cuantiosas que las ejecutadas en Burgos.
La Junta demostraría nuevamente visión de futuro si retomara un aspecto de la propuesta que inicialmente hice y constituyera un consorcio con el Ayuntamiento de Burgos para impulsar una fundación que gestionara todo el proyecto. El centro de investigación y el museo necesitan el palacio de congresos porque son infraestructuras interdependientes. Que la Junta explote el aparcamiento construido en suelo municipal no era razonable.